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Dejar el pañal es un momento crítico en las familias, y en nuestra sociedad se suele entender como parte del aprendizaje del niño. Realmente, el pañal es una dependencia creada para la comodidad de los padres, y no está mal. Es importante que entendamos que nosotros creamos esa dependencia del pañal, y que el niño no va a dejar de usarlo cuando decidamos.

El control de esfínteres es un proceso de aprendizaje continuo, en el que hay que estar preparados con toallas, ropa de recambio y mucha paciencia. El periodo normal para que un niño controle está entre los 2 y 3 años, aunque algunos niños prefieren quitárselo antes y lo piden. Otros necesitan más tiempo y ayuda para conseguirlo. No hay una fecha exacta y no hay que transmitirle esa prisa. Tened en cuenta la Academia Americana de Psiquiatría (APA) considera normal hacerse pis hasta los 5 años y caca hasta los 4 años.

Sabemos que en algunos colegios, a partir de infantil, no se encargan de cambiar el pañal o ayudar en este proceso y los padres se preocupan y angustian por este hecho. Llevados por esta angustia pueden forzar al niño a que controle cuando todavía no está preparado para hacerlo, algunas veces pueden llegar a enfadarse con el niño, pero con esto solo conseguirán angustiar a su hijo y transmitirle estrés ante una situación que él controlará con un poco más de tiempo. Ante esta situación los padres deberán transmitirle seguridad y la confianza de que él solo lo conseguirá.

¿Qué nos puede ayudar?

1. Ser conscientes de que van a hacérselo encima, una y otra vez. Al igual que cuando aprendes a montar en bicicleta, necesitas práctica y tiempo.

2. Quitar el pañal y no volver a ponerlo. Ni de día ni de noche. Tendrás que cambiarlo de día y de noche, y posiblemente sea más estresante. Se aprende a contenerlo a la vez por la noche, será una batalla ganada, ganas en rapidez y el tiempo se acorta. El aprendizaje continuo es más efectivo que el intermitente. Puedes poner un empapador en el colchón.

3. Antes de quitar el pañal es recomendable explicarle que vamos a hacer con dibujos, un cuento o representándolo con algún muñeco. Qué vamos a hacer y qué tiene que hacer él.

4. El niño tiene que aprender el momento en el que quiere ir al baño. Poco a poco, avisará de que se hace pis antes. No esperes, que una vez explicado lo haga directamente. Aprenderá a sentir la señal de ir al baño probando una y otra vez.

Si piensas que en el caso de tu hijo o hija algo falla, podéis buscar ayuda profesional. A veces los niños que han nacido por cesárea, han estado en incubadora u otra circunstancia tienen un neurodesarrollo más inmaduro, y este es el que hace que no controlen. En estos casos la terapia de Movimientos Rítmicos puede ayudarle en madurar su desarrollo  y como consecuencia a controlar sus enfínteres.

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