La identidad en la adopción y la pertenencia son temas importantes y cruciales para todas aquellas personas adoptadas.
¿Cómo influyen el abandono y la adopción en el sentido de identidad de un niño o niña?
La identidad es el conjunto de características, valores y creencias que nos definen como personas. En el caso de los niños y niñas adoptados, la construcción de esta identidad puede verse perjudicada no solo por experiencias tempranas de abandono sino por la falta del conocimiento de sus orígenes.
Según Montse Lapastora, psicóloga especializada en adopción, el abandono puede generar en el niño o la niña sentimientos de inseguridad y preguntas sobre su valía personal. La adopción, aunque, en un principio, brinda un entorno seguro, amoroso y estable, no borra automáticamente estas inquietudes. Los niños y niñas pueden experimentar una grieta en su identidad, sintiéndola dividida en dos partes: la identidad biológica y la identidad adoptiva.
Es fundamental que los padres y madres reconozcan y validen estas emociones, proporcionando un espacio seguro para que el niño o la niña explore y exprese sus sentimientos. Fomentar una comunicación abierta y honesta sobre su pasado ayuda al niño/a a integrar sus experiencias y a desarrollar una identidad sólida y coherente.
¿Qué dificultades surgen a la hora de establecer el sentido de pertenencia?
El sentido de pertenencia es esencial para el bienestar emocional de cualquier individuo. Para los niños y niñas adoptados, este sentimiento puede verse afectado por diversas razones:
- Diferencias físicas o culturales: Cuando el niño o la niña proviene de un entorno étnico o cultural diferente al de su familia adoptiva, verá y se sentirá «diferente».
- Falta de información sobre sus orígenes: La ausencia de datos sobre su historia personal puede generar incertidumbre y dificultar la construcción de una narrativa coherente sobre su vida.
- Reacciones del entorno: Comentarios o actitudes de terceros pueden reforzar el sentido de la diferencia y recordar continuamente su abandono, es decir, que no pertenece a “aquí”.
Para abordar estas dificultades es importante que los padres y madres:
- Validen las emociones del niño o niña y le aseguren, con palabras, hechos y actitudes, que es una parte integral de la familia.
- Fomenten y valoren el conocimiento de la cultura de origen.
- Mantengan una comunicación abierta sobre el pasado, respondiendo a sus preguntas con honestidad y sensibilidad.
¿Cómo pueden los padres y las madres ayudar a sus hijos e hijas adoptados a desarrollar una identidad saludable?
Los padres y madres desempeñan un papel crucial en el desarrollo de una identidad positiva en sus hijos e hijas. Algunas estrategias efectivas incluyen:
- Fomentar la autoestima: Reconocer y celebrar los logros del niño o niña, así como brindarle apoyo en momentos de dificultad, fortalece su autoconfianza.
- Promover la conexión con la cultura de origen: Incorporar elementos culturales, como comidas, festividades o historias, leyendas y cuentos, les ayuda a sentirse conectados con sus raíces.
- Buscar apoyo profesional: En casos en los que haya dificultades significativas en la construcción de su identidad, la orientación de un psicólogo especializado en adopción puede ser beneficiosa.
Al proporcionar un entorno amoroso, comprensivo y enriquecedor, los padres y madres pueden ayudar a sus hijos e hijas a integrar sus experiencias y a desarrollar una identidad más sólida y positiva.
¿Es recomendable hablar abiertamente sobre la adopción con el niño o la niña?
Sí, es absolutamente necesario mantener una comunicación abierta y honesta sobre la vida preadoptiva. Hablar sobre su pasado desde una edad temprana y de manera apropiada para la edad del niño o niña ayuda a normalizar el tema y a prevenir sentimientos de confusión o traición en el futuro.
Algunos consejos para abordar el tema incluyen:
- Utilizar un lenguaje claro y positivo: Explicar la adopción como una forma diferente de formar una familia, destacando el amor y el compromiso involucrados.
- Responder a las preguntas del niño o la niña con sinceridad: Adaptar las respuestas a su edad y nivel de comprensión, postergando detalles innecesarios o potencialmente perturbadores, hasta que tenga la madurez suficiente para entenderlos y asimilarlos.
- Revisar y actualizar la información con el tiempo: A medida que el niño o la niña crece y madura, puede requerir información más detallada o tener nuevas preguntas.
Una comunicación abierta y constante sobre la adopción fortalece la relación entre padres, madres e hijos/as y contribuye al desarrollo de una identidad saludable.

¿Qué recursos existen para apoyar la formación de identidad en niños y niñas adoptados?
Existen diversos recursos y programas diseñados para apoyar a los niños y niñas adoptados en la construcción de su identidad:
- Programas de búsqueda de orígenes: Estos programas ayudan a las personas adoptadas a obtener información sobre su historia preadoptiva y, en algunos casos, a contactar con sus familias de origen.
- Grupos de apoyo: Participar en grupos con otras familias adoptivas o personas adoptadas puede proporcionar apoyo, no sentirse tan solos y estar en un lugar donde se sienten comprendidos sin ser juzgados.
- Literatura y recursos educativos: La literatura y los recursos educativos desempeñan un papel fundamental en el acompañamiento de los niños y niñas adoptados en su proceso de formación de identidad. A través de historias, personajes y situaciones con las que pueden identificarse, los niños/as encuentran un espejo en el que reflejar sus propias vivencias, emociones y dudas. Estas lecturas pueden ser compartidas en familia, fomentando el diálogo y la comprensión mutua. Proporcionan un lenguaje común para validar emociones, explorar experiencias y fortalecer la identidad, contribuyendo a que los niños o niñas se sientan comprendidos, valorados y plenamente integrados en su entorno familiar y social.
- Guías y materiales educativos: Además de la literatura infantil, existen guías y materiales educativos destinados a padres, madres, educadores y profesionales que trabajan con niños y niñas que han vivido abandono y trauma. Estos recursos ofrecen estrategias y conocimientos para apoyar el desarrollo emocional y la construcción de la identidad.
Teniendo todo esto en cuenta, sabemos que acompañar la construcción de la identidad en la adopción no es resolver todas las dudas, ni borrar el dolor del abandono, ni imponer una única historia. Es, más bien, estar presentes con sensibilidad cuando surgen las preguntas, validar lo que el niño o niña siente sin intentar corregirlo y ofrecer una narrativa compartida que le permita integrar su origen con su presente. El sentido de pertenencia no nace sólo del vínculo biológico, sino de sentirse mirado, comprendido y sostenido allí donde uno está. Y cuando eso ocurre, cuando la identidad en la adopción puede ser explorada con libertad y cuidado, los niños y niñas logran crecer con mayor seguridad emocional, arraigarse en quienes son y construir, desde ahí, un futuro más íntegro.
